La Cuadrilla de Aiaraldea dará un nuevo impulso a su modelo de gestión de residuos con la ampliación del servicio de recogida puerta a puerta de biorresiduos y la puesta en marcha de una nueva ruta específica para la recogida de excedentes alimentarios. Ambas iniciativas tienen como objetivo reforzar la recogida selectiva y reducir el desperdicio, avanzando hacia un sistema más sostenible y alineado con la economía circular.
Con la entrada en vigor del nuevo contrato de gestión de residuos, y tras diversas campañas de captación y sensibilización dirigidas a los establecimientos con mayor generación de materia orgánica, la entidad comarcal ampliará las rutas de recogida puerta a puerta destinadas a grandes generadores. La actual ruta, que ya presta servicio a nueve pescaderías y otros 25 establecimientos, se verá reforzada con un nuevo servicio en horario de tarde, permitiendo incorporar nuevos puntos hasta alcanzar un total de 60 espacios de recogida.
Esta actuación supone un avance significativo en la estrategia comarcal para mejorar las ratios de recogida selectiva, especialmente en la fracción orgánica, considerada una de las áreas con mayor margen de mejora. La iniciativa se enmarca en los objetivos de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados, que promueve la recogida separada de biorresiduos y refuerza la responsabilidad de los grandes generadores en su correcta gestión.
De forma paralela, la Cuadrilla pondrá en marcha una nueva ruta de recogida de excedentes alimentarios tras la experiencia previa desarrollada en dos supermercados de la comarca. Durante los últimos meses de 2025 se ha llevado a cabo una campaña para ampliar esta red, logrando que ocho establecimientos hayan mostrado ya su interés en adherirse a la iniciativa. Los alimentos recuperados serán destinados a fines sociales, contribuyendo tanto a la reducción del desperdicio como al aprovechamiento solidario de productos aptos para el consumo.
Esta línea de actuación también responde a los objetivos de la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que fomenta la donación de excedentes y la adopción de medidas para minimizar el desperdicio a lo largo de toda la cadena alimentaria.
Ambos proyectos comparten un objetivo estratégico común: disminuir la presencia de materia orgánica en la fracción resto, ya sea mediante su correcta separación para compostaje o a través del aprovechamiento de excedentes. De este modo, la Cuadrilla de Aiaraldea continúa avanzando hacia un modelo de gestión de residuos más eficiente, sostenible y comprometido con los principios de la economía circular.
El proyecto cuenta con financiación procedente de los Fondos Berpiztu, el Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco y los Fondos Next Generation, en el marco de las políticas europeas y autonómicas orientadas a impulsar la transición hacia modelos de producción y consumo más sostenibles.




